Bonifacio Nicolás Díaz Chico (Fasnia, Tenerife, 1949) es escritor, investigador biomédico y profesor emérito de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria. Su trayectoria reúne más de medio siglo dedicado a la docencia universitaria, la investigación científica y, en los últimos años, una intensa actividad literaria que ha dado lugar a novelas, ensayos, cuentos y obras de divulgación.
Esta biografía recorre las principales etapas de su vida, desde su infancia en Fasnia hasta su carrera universitaria, su contribución a la investigación biomédica y su consolidación como escritor. A través de fotografías, documentos y materiales audiovisuales, ofrece una visión global de una trayectoria marcada por la curiosidad intelectual, la divulgación del conocimiento y el compromiso con la cultura.
Los primeros años

Bonifacio Nicolás Díaz Chico, junto a su familia en el barrio de Las Vistas (Fasnia), hacia 1958.
Bonifacio Nicolás Díaz Chico nació el 6 de diciembre de 1949 en el barrio de Las Vistas, en el municipio de Fasnia (Tenerife). Hijo de Bonifacio Manuel Díaz y Díaz y María Guadalupe Chico González, creció en un entorno rural donde el esfuerzo, el trabajo y la educación marcaron profundamente sus primeros años.
Realizó sus primeros estudios en la escuela pública de Fasnia bajo la dirección de sus maestros Eugenio Fortún Rodríguez y Francisco González López. Fue este último quien decidió presentarlo a una de las primeras convocatorias de Becas Rurales, ayuda que le permitió continuar su formación académica hasta finalizar sus estudios.
En 1960 ingresó en el entonces Instituto de Canarias (actual IES Cabrera Pinto), en La Laguna. Durante aquellos años estudiaba muchas noches a la luz de un quinqué, ya que la electricidad aún no había llegado a su barrio. A pesar de aquellas circunstancias, superó todos los cursos sin suspender ninguna asignatura, obteniendo calificaciones entre notables, sobresalientes y matrículas de honor.
Ese esfuerzo marcaría el inicio de una trayectoria académica y profesional que lo llevaría a convertirse en catedrático universitario, investigador biomédico y, décadas más tarde, en escritor y divulgador cultural.
La universidad

Bonifacio Nicolás Díaz Chico, con el traje académico de Ciencias, junto al catedrático de Medicina Sergio Ruiz Santana, quien fue su primer discípulo.
53 años dedicados a la universidad (1972–2025)
Profesor, catedrático, investigador, vicerrector y profesor emérito de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria.
Tras incorporarse a la Universidad de La Laguna como profesor ayudante de Biología en 1972, Bonifacio Nicolás Díaz Chico inició una trayectoria universitaria que se prolongaría durante más de cinco décadas. Impartió docencia en Biología Molecular y Fisiología, formando a varias generaciones de estudiantes de Medicina, Enfermería y Veterinaria.
A lo largo de esos 53 años desempeñó numerosos cargos de responsabilidad académica. Fue jefe de Estudios, director del Departamento de Bioquímica y Fisiología, secretario general y director del Colegio Universitario de Las Palmas, participando activamente en el proceso que culminó con la creación de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria.
Posteriormente formó parte del primer equipo rectoral de la ULPGC, donde ejerció como Vicerrector de Investigación y Tercer Ciclo y, más tarde, como Vicerrector de Ordenación Académica y Profesorado. En 1994 decidió abandonar la gestión universitaria para dedicarse plenamente a la docencia y a la investigación, actividad que mantuvo hasta su jubilación como profesor emérito.
La investigación científica

Bonifacio Nicolás Díaz Chico, junto a Elwood Jensen (izquierda) y William McGuire (centro), durante su estancia de investigación en el Health Science Center de San Antonio (Universidad de Texas), en 1986. Aquella etapa fue decisiva para el desarrollo de sus investigaciones sobre receptores hormonales en cáncer de mama.
Más de cinco décadas dedicadas a la investigación biomédica, con contribuciones pioneras en receptores hormonales, cáncer de mama y desarrollo de nuevos fármacos antitumorales.
La investigación sobre los receptores hormonales marcó un punto de inflexión en la carrera científica de Bonifacio Nicolás Díaz Chico. Tras iniciar esta línea de trabajo en la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, obtuvo en 1985 una beca Fulbright que le permitió incorporarse al laboratorio del doctor William L. McGuire en el Health Science Center de la Universidad de Texas (San Antonio), uno de los centros internacionales de referencia en cáncer de mama.
Durante aquella estancia colaboró en el desarrollo de nuevos métodos para la cuantificación de receptores hormonales en tejido tumoral, investigaciones que posteriormente serían utilizadas en numerosos laboratorios internacionales. Su trabajo contribuyó al conocimiento de los mecanismos hormonales implicados en el cáncer de mama y dio lugar a una intensa actividad científica reflejada en publicaciones, tesis doctorales y colaboraciones con investigadores de prestigio internacional.
A lo largo de las décadas siguientes amplió sus investigaciones hacia la biología molecular, los marcadores tumorales y el desarrollo de nuevos fármacos antitumorales. También impulsó la creación del Instituto Canario de Investigación del Cáncer (ICIC) y de la empresa biofarmacéutica CEAMED, manteniendo una trayectoria reconocida con el máximo de seis sexenios de investigación y la formación de numerosos investigadores que hoy desarrollan su propia carrera académica.
La literatura

Bonifacio Nicolás Díaz Chico durante la presentación de la novela El anillo negro, en noviembre de 2025, acompañado por Lluis Serra, rector de la ULPGC, y Jorge Méndez, catedrático de Física de la ULL.
Bonifacio Nicolás Díaz Chico inició su trayectoria literaria en 1996 con el ensayo Juan Negrín, el hombre necesario, primera biografía dedicada al gran fisiólogo canario. Sin embargo, fue tras su jubilación como profesor emérito, en 2020, cuando comenzó una intensa etapa creativa centrada en la narrativa y la divulgación histórica.
Desde entonces ha publicado varios libros de cuentos, entre ellos Hotel de las glicinas y los dos volúmenes de Cuentos a la luz del quinqué, inspirados en los recuerdos de su infancia en Fasnia. Paralelamente, ha cultivado la poesía en décimas espinelas y ha participado en diversas publicaciones colectivas.
Su obra narrativa está especialmente vinculada a la historia de la ciencia española. Las novelas Corazón desnervado (2023) y El anillo negro (2024) recuperan las figuras de Juan Negrín y Blas Cabrera, combinando el rigor histórico con la ficción literaria. En 2025 publicó Carmen Tequila, una novela ambientada en Fuerteventura que aborda temas como la superación personal, la justicia y el paisaje humano de la isla.
Su producción literaria continúa en expansión, con nuevos proyectos de novela, relatos y cuentos que prolongan una vocación nacida tras décadas dedicadas a la universidad y a la investigación científica.
